Es lo lindo de volar.
Dejarse vestir,
dejar de pensar.
Mirando hacia dentro
con miedo pregunto
si tras cada instante
hay siempre algo mas.
No busco para no encontrar.
Para, cabeza, me dicen las sombras
del lado mas mí de mi self.
Para, me intento explicar.
Apenas comienzo a buscar.
El yo mas externo
de lo mas profundo,
me acerca un cachito hacia allí.
Anhela ese mí
los fuertes espasmos,
del choque de cuerpos,
de mentes, contactos...
que duros golpean
como ardientes flechas
me arde, me quema,
aun así quiero más.
El yo toma parte
avanza en ventaja,
partió la balanza
que entre ambos debía existir.
Me vence,
me quita las fuerzas.
Saca lo mas hondo,
lo puro de mí.
Mi mí se retira,
dejando de lado aquellas cuestiones
que tanto anheló descifrar.
El yo, rebosante,
se encuentra asolado...
Perdido, frustrado
y en busca se pone de mí.
Maldita cabeza,
cambiante balanza,
incrustrada en mi entraña,
de escudo no bastas.
Maldito destino,
si es que alguien lo marca.
Tan solo yo busco volar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario