Una cadena de señales
se me presenta ante las narices.
¿Que quieren, que me intentan decir?
Me hacen querer "eso"
y pensar que solo "eso" es.
Y yo claro,
¿Qué se yo?.
Igual lo es.
A mi alrededor,
un cálido, vibrante y acogedor susurro parece abrazarme.
Su origen: lo subterráneo.
Presión colonial, algo así como "eso",
me va dejando invadida.
Pero es tán cálido...
Ante esto, "lo mas puro" de mí
se resguarda en el interior.
¿Cierto?
No lo sé,
pero es tan acogedor...
O es "lo verdadero",
aquello que no controlamos donde o como resguardar,
o hacerlo si quiera,
"eso" que no podemos esconder
y que por tanto, intercambiamos
y relacionamos con lo ajeno.
Lo que cambia haciendo de todo "lo mío",
¿Lo nuestro?
Sea lo que sea, es tan vibrante...
Dímelo tu,
que has tomado de mí
lo que sea que yo te he te dado,
¿Qué percibiste? ¿Qué te di yo?
Dímelo tu,
pues desde mí:
ser, dos, ser, vivir.
Acoger, vibrar, sentir.
Dime si en la cadena,
¿Estaremos solo por "eso" de nuevo?
Espero calmada, a veces,
de otro modo coexistir,
pues con todo,
¿Que soy yo sin ti?

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