miércoles, 20 de noviembre de 2013

Vaivén.

Me saltan los nervios
y mi tacto que era suave
es ahora aspero, seco.
Un comienzo
un nuevo intento
de descubrir lo de dentro,
de jugando destapar
los enigmas que van marcando
tiempo y acento a mis días. 
Poco a poco a veces no funciona para mi.
Miradas descuidadas crean choques, nuevas brisas.
Encuentro que es inevitablemente siempre un contacto 
el que marca el primer paso. 
Almas que se guían por la piel,
almas que pueden desvanecer.
De desnudas siluetas
bellas notas dejan huella
para nutrir a un igual,
para que calme su sed.
El deshaliento en el que quedo
me da fuerza
o eso creo.
Me rescata del perder el rumbo en mares de interes que se crean...
¿Sin querer?
O en que me dejé perder. 
La diferencia en la barrera 
de donar o retener,
de expresar o de perder.
A un extremo me ha llevado
alguna vez de más, 
alguna que otra vez.
Pero entonces
cuando pienso que las fuerzas se agotaron,
que de nuevo me han perdido las maneras.
Una hilera de tus notas me rescatan.
Le devuelven a mi huella tinta para decorar,
el camino que creia ya no poder encontrar.
Vestimentas
pieles, huellas, 
cuerpos que juegan
almas que expresan 
motor central 
núcleo del ser.










No hay comentarios:

Publicar un comentario